jueves, 23 de abril de 2020

LA CULPA DEL PÁNICO


Diarios de coronavirus o mis más sinceras disculpas...

No sólo es el ataque de pánico, o ansiedad, no, es el síntoma del después, la famosa culpa…

Piensa en la primera vez que mojaste la cama, piensa en la primera vez que terminaste en tu mano, o en tu primera borrachera, las cosas sin sentido que hiciste o dijiste… Bueno, hay una sensación llamada culpa, y es lo que siento ahora, culpa, una culpa  mortal, que cuando termina todo, tienes ganas de contarle a tu familia el porqué de tu ansiedad, de tu estrés… pero cuando los ves, esa barrera estúpida de hostilidad. La verdad nunca me ha caído bien mi padre, es un buen tipo y todo, pero la verdad es que siempre ha sido como hablar con una pared… hablar con una pared tiene más sentido que hablar con ese hombre. Pero siento culpa cuando pasan estas cosas, yo lo sé , no soy idiota, desde luego que no es mi culpa… pero la siento, y siento que debo disculparme con medio mundo, aunque sea una estupidez, “hey, oye, disculpa por sentirme mal”  “oye, disculpa por las taquicardias, por el mareo, por el miedo irracional a que algo vaya a pasar, perdón, por el temblor de manos, y perdón también que no entiendas un carajo de esto, debe morirse alguien muy cercano a ti para que experimentes que carajo es el estrés post- traumático”… y con todo y sarcasmo, y a sabiendas de que  no tendría por qué disculparme… pues, perdón, no sé que cometí, o que estoy pagando, nadie, absolutamente nadie escapa de sus errores…

No, no estoy pensando en el suicidio, hace un par de meses sí, pero hoy no, siento que cuando me pasa esto, es como un ataque de epilepsia, o de psicosis, o de cualquier otra cosa que te hace pasar vergüenza, sólo dejas que pase y ya. Na de esto lo esperas, ni lo intuyes, sólo te da, y ya, no respeta horarios, ni lugares, ni se fija con la persona que estás en el momento, ni si traes dinero o no, ni si eres guapo o feo, ni si tienes metas o no. Sólo estás tú, sintiendo que te vas a morir, a mí últimamente no me pasa ya eso último, pero sí que me voy a desmayar, que mis músculos no funcionan, que mi alma no reacciona, que mis palabras se cruzan, que nada es real, que te escapas de tu cuerpo, que sientes hormigueos en ambos brazos que inutilizan tus manos hasta retorcerlas como frituras, pensando cómo me quito esto, como un saco, pero uno que está adherido en tu piel que se conecta con tus venas y tu sangre, que tu pulso cardiaco está bien, que no estás muriendo, que sólo es un triste y patético ataque de pánico…


Y luego viene la culpa, la culpa de ver cómo te quedan viendo como si estuvieses loco, que te miran con lástima, que quema la culpa, aunque si eres como yo, tu mirada se vuelve soberbia, y sabes lo que acaba de pasar, sabes que acabas de mojar la cama, sabes que acabas de terminar en tu mano, sabes que te acabas de embriagar y no la pasaste bien e hiciste y dijiste “cosas”… culpa

No hay comentarios:

Publicar un comentario