Algo que me gusta mucho de Robert Zimmerman, es que es desafiante, estoico, resistente, se la pasaba desafiando todo el tiempo, desafiaba a la muerte… de hecho, la desafió por mucho tiempo, y todo el mundo sabía de la relación amor-odio de Dylan y la muerte, de hecho véase en el álbum “Dylan & The Dead”. Desafiaba a su audiencia también, la primera vez que se paró en un escenario, con una guitarra eléctrica y una banda (casualmente llamada “the band”) recibió abucheos, y un hombre desde hasta arriba del recinto le gritó. <Judas> a lo que bob le respondió “No te creo, mientes” y le dijo a su banda “toquen más fuerte” Mientras tocaba “Like a Rolling Stone
Dylan es un hombre de cambios, cambió su propia manera de hacer música, y no sólo la suya, de no haber sido por Dylan, quizá The Beatles, no hubiera alcanzado la “Madurez musical” que alcanzaron en Sgt. Pepper Lonley Hearts Club Band. Inspirado por una conversación entre Lennon, McCarney y Dylan, se dieron cuenta de que no estaban ofreciendo nada más que “oh oh baby, oh oh i love you” eso significa que se necesitan personas que te digan qué es lo que estás haciendo mal, no aplica únicamente para la música.
Hoy 24 de Mayo, es el cumpleaños número 79 de el señor premio Nobel de literatura (rechazado dos veces) Zimmerman. 79 años y sigue haciendo música, Justo en estos momentos, mientras escribo esto, encerrado en mi hogar en plena cuarentena, mientras escucho a mis sobrinos jugar, escucho el tema “False Prophet” que sacó hace no mucho, es un adelanto de su nuevo material “Rough And Rowdy Ways” que se estrena a mediados del próximo Junio. Tiene un ritmo blusero sin caer en el blues, es el estilo DYLAN. Debería estar registrado, curiosamente me pasó algo interesante cuando escuché completo el tema, me remontó a hace ya varios años, cuando la primera vez que escucho a Dylan. Pasa que ya había escuchado un par de temas acústicos cuando tenía unos 15 años, pero la primera, primera vez que lo escuché bien, fue cuando escuché el Álbum “Highway 61 Revisited” el primer tarolazo de “Like a roling Stone” fue una completamente revelación, pocos momentos son así en la vida, pocos que yo recuerde, como la primera vez que escuché a “The Libertines” con “can’t stand me now” o la triada mayor de “Giant steps” de John Coltrane.
Esos menos de 20 segundos de armónica al estilo Dylan, son los mejores invertidos en toda la historia de un disco, de hecho es curioso, porque fue la segunda vez que quise tocar la armónica para imitar a alguien, la primera fue con u2 y ver a bono tocar la armónica en “Desire” luego te das cuenta que aunque no suene mal, Bono es un fiasco en la guitarra y en la armónica, pero… es un buen chico.
Mi primer armónica fue un regalo de mi madre, de hecho recuerdo que la llevé a la secundaria, y un tipo la dobló por la mitad en aras de joder al prójimo, lo bueno de ésta historia es que yo le doblé la quijada a ese compañero de un derechazo impulsado más por el coraje que por querer (saber) pelear pero lo malo de no aprender boxeo o pelear desde pequeño es que pegar sin saber trae consecuencias, el tipo no iba a parar ahí, así que la pelea fue a parar al baño de la escuela y nos regañó una prefecta, aunque no nos llevó con el director. Mi segunda armónica y que conservo hasta el momento es una “Honer” que compré con mis ahorros a los 16 y la primer canción que saqué de Bob Dylan, fue precisamente “Like a Rolling Stone” me sentía todo un Dylan, con mi saco harapiento, mi boina de cuadritos mi guitarra y mi sostén de armónica, eran buenos tiempos.
Un tiempo después escuché a alguien de Mexicali baja california de nombre Juan Cirerol, escuché que tenía un estilo muy similar a Dylan en la armónica (evidentemente influenciado por la música del músico estadounidense) y escuché sus letras, es como si abriera mi viejo poemario y encontré mucha mierda, me dije, si este tipo puede, tú puedes, luego me agregó como amigo a Facebook, comentó un tema que subí de Billie Holiday “Sophisticated Lady” y charlamos un rato, buen tipo, tiempo antes lo había encontrado en el tianguis de "El Chopo" no más alto que yo y un poco regordete, aunque ya no sé nada de él, no sé si esté vivo, en fin.
Y tocando el tema del Boxeo, todo el mundo sabe lo fan que es Bob Dylan al mundo del boxeo, y que le dedicó el tema “Hurricane” al boxeador Rubin Carter, acusado injustamente de un triple homicidio. Y aquí en México la vez que boxeo en el Gimnasio Nueva Jordán en la colonia Cuauhtémoc, fue me parece la vez que el presidente de la comisión de cultura y cinematografía (antes headliner de “Solo para mujeres”) Sergio Mayer, trajera al cant
autor a la Ciudad de México en
aquel entonces llamado “DF”
Pero ya sea en una tarde soleada, un momento con un amante, en la carretera, un día de estrés en la cuidad, escuchar la música de Bob Dylan siempre será una buena opción para satisfacer algo dentro de nosotros, Feliz cumpleaños Robert, y gracias por enseñarnos que la respuesta, está siempre en el aire.



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