lunes, 27 de julio de 2020
Del pachuco y otros extremos Ó Extremistas canceladores
jueves, 4 de junio de 2020
de Miles Davis A George Floyd
Ya casi para finalizar la cuarentena, me dispuse a ver una serie que no había visto, pero me habían recomendado, la serie:”ATLANTA” las aventuras de (Donald Glover) el primo del rapero “Papper Boy” dentro de su propio universo, siempre cautivos por sus errores, pero más aún, por errores de una sociedad que de manera cómica, nos explica que hay algo muy similar a los “whitexicans” (o algo así) en un capítulo la pareja de “Earn” (personaje que interpreta Glover) lo invita a una fiesta donde podrá socializar para mejorar su condición laboral, en esta fiesta se da cuenta de la hipocresía de los anfitriones, en una escena, el dueño de la casa, hablando con Earn en una sala llena de cosas como fotos de él en África, o una fotografía de Satchmo (Louis Armstrong) le pregunta a Earn que si no ha viajado a África, él le dice que no, luego le pregunta si sabe cuáles son sus raíces, que de dónde viene, si del Congo, De costa de marfil, A lo que Earn responde: no lo sé, desafortunadamente ocurrió algo llamado “la esclavitud” que me dejó sin una identidad étnica.
Ya es bien conocido el caso de George Floyd y con ello las protestas de los últimos días, claro, no está demás decir que la segregación racial no lleva a nada bueno, el racismo es de los actos más detestables que pueden seguir ocurriendo en nuestra sociedad actual.
Es sólo que no pude evitar recordar que apenas no mucho escribía un guión de la historia del álbum “Kind Of Blue” de Miles Davis, entonces recordé que (dentro de muchos siendo este el más relevante) Miles sufrió un episodio similar al de George Floyd, siendo el trompetista “afortunado” de salir con vida en aquella ocasión.
La misma semana en que apareció Kind of Blue se produjo uno de los incidentes de mayor fama. En la puerta de Birdland, en Nueva York, Miles despidió a una mujer blanca con un beso y la ayudó a subir a un taxi. Mientras estaba prendiendo un cigarrillo, un policía se acercó de mala manera y le ordenó que despejara la zona. Davis sólo se limitó a decirle su nombre y a mostrarle con el índice, y cierto desdén, la enorme marquesina del lugar que anunciaba sus presentaciones. La discusión fue levantando el tono y lo que sucedió a continuación fue confuso. El policía se cayó al piso, los testigos se fueron acercando y otro policía llegó desde atrás y golpeó con su machete la cabeza del músico. La sangre tiñó su elegante traje claro y Miles Davis fue detenido por resistencia a la autoridad y agresión.
No sería el único encuentro de Miles con la autoridad como dije, o de otros músicos, la policía, constantemente acosaba a John coltrane y Jimmy Cobb, sólo para saber si tenían drogas.
Éste y más ejemplos famosos y otros no tanto se pueden dar, lo importante es que como humanidad empecemos a dar la otra mejilla, es una labor que sólo con educación y sabiduría se puede combatir.
lunes, 11 de mayo de 2020
Míralos comer

Fui al médico hace dos semanas, y le platiqué todo, ya saben cómo es la rutina, le platiqué de mi malestar del estómago, de que ando muy, muy ansioso, quizás por el covid, quizá por el desempleo, quizá porque no tengo dinero, quizás porque no tengo ya dinero gracias al desempleo, en fin.
Me mandó una dieta, sin café, lo sé, es como en mi peor pesadilla, todo el mundo sabe que la cafeína forma parte de mi ser, no corre café amerícano o de olla por mis venas, sólo porque sé que si me lo inyecto, me muero.
También me mandó a mi fiel amigo, mi compañero de cerca de los treintas, el bromuro de pinaverio, cada 12 horas, omeprazol una vez al día antes del desayuno y complejo B, para los nervios, mmm … no me convenció eso, pero lo tomé igual, y la verdad es que poco ha mejorado mi problema, quizá me estreso de más, el punto es que después de cada comida sufro, y es doblemente doloroso, pero amo la comida y necesito comer, pero estos últimos dos días disfruto algo más…
Ver comer a mis sobrinos. Sí, yo sé que suena como una cursilería, o algo sacado de película de holywood, pero en verdad, a la hora de la comida, cuando nos reunimos en la mesa y están mis pequeños monstruos, disfruto mucho de verlos comer, de cómo Horus se embarra su carita aún de crema cuando come taquitos fritos de pollo, o cómo hace sonidos al tomar el agua de Jamaica en su vasito favorito mientras se limpia con su manguita, de cómo Sam cuenta sus chistes simples mientras le da cucharadas enormes a su sopa de fideos, de cómo suena el metal de la cuchara contra la cristalería de los platos, los mordiscos, el crunch, cruch, digno de un ASMR. Uno disfruta más sus alimentos así, pero bueno, supongo que el tiempo pasa factura de las cosas locas que hice cuando más joven, igual veré alternativas para no inflamarme tanto, por lo mientras disfrutaré de cuando nos alimentamos y me digo en mis interiores; Míralos comer.



